10 consejos para ahorrar con tu frigorífico o congelador

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más usamos en casa porque está encendido las 24 horas de cada uno de los 365 días. Así que nunca vienen mal unos cuantos consejos sencillos que te ayudarán a ahorrar energía ¡y dinero!

1. Fíjate en la etiqueta energética:

Elige un modelo eficiente energéticamente comparando el nivel de eficiencia que se muestra en la etiqueta energética.

2. Revisa el estado de tu frigorífico regularmente:

Para que tu frigorífico consuma el mínimo de energía  y, por lo tanto, de dinero, es necesario mantenerlo en buen estado. En caso de que encuentres algún defecto en el sellado de las puertas durante la revisión, sustituye inmediatamente el componente para evitar un derroche mayor de energía.

3. Coloca los alimentos en el sitio adecuado:

Para ahorrar energía debes usar las diferentes zonas de temperatura  de tu nevera. El modelo de almacenado más eficiente es el siguiente: la sección superior es la zona menos fría (ideal para conservar alimentos ya cocinados y sobras). Las verduras deben estar en el cajón especial para verduras. Encima de este se encuentra la zona más fría de la nevera. Coloca allí los alimentos perecederos como la carne o el pescado.

4. El mejor sitio para un frigorífico:

Es muy importante elegir el sitio más adecuado y evitar que la luz solar incida directamente, cosa que obliga a trabajar innecesariamente al frigorífico. Lo mismo se puede aplicar a fuentes de calor externas, ya sea el horno, un radiador o lavavajillas; cuanto más lejos, ¡mejor!

5. Asegura una ventilación correcta:

Comprueba que nada obstruya los agujeros de ventilación de la parte trasera del frigorífico. El aire cálido debe poder salir, de lo contrario el frigorífico se calienta y consume más energía. Por la misma razón, no se recomienda integrar el frigorífico en ningún tipo de armario cerrado.

6. Descongela tu frigorífico regularmente:

Descongelarlo regularmente asegura un constante y eficiente enfriamiento con un consumo moderado. Si en un compartimento hay escarcha, esta es lo que se enfría primero (en vez de los alimentos), cosa que obliga al frigorífico a realizar un sobresfuerzo para enfriarlo y un consumo mayor de energía (y dinero extra). Afortunadamente, muchos modelos nuevos de frigoríficos incorporan un sistema automático de descongelado.

7. Selecciona la temperatura óptima:

No fijes la temperatura en un valor demasiado bajo. La temperatura óptima de un frigorífico es de 7º Celsius, mientras que la temperatura de un congelador no debe estar por debajo de los -18º Celsius. Puedes controlar fácilmente las temperaturas de la nevera y el congelador colocando dentro un termómetro común.

8. Deja enfriar completamente los alimentos antes de meterlos en el frigorífico:

Si guardas comida o bebidas calientes en el frigorífico, este necesita mucha energía para enfriarlos. Por eso, espera a que los alimentos se enfríen a temperatura ambiente, antes de colocarlos dentro.

9. Mantén cerradas las puertas:

Las puertas del frigorífico no deben mantenerse abiertas innecesariamente. El aire frío fluye fuera y el aire caliente y húmedo entra, lo que provoca una formación de hielo más rápida, además del gasto de energía que supone mantener la puerta abierta.

10. Descárgate ecoGator si necesitas un nuevo frigorífico o congelador:

La función Asistente de la aplicación ecoGator te ayuda a encontrar el frigorífico o congelador más eficiente en pocos minutos, estés en casa o en la propia tienda. Aquí puedes leer más sobre la app ecoGator.