Un fin de año ligero en carbono

Quema calorías, utilizando las escaleras en lugar del ascensor, el medio ambiente y tus niveles de colesterol te lo agradecerán. Después de semanas con iluminación en las calles y con anuncios que nos incitan a comprar productos, necesitamos poner a régimen nuestro consumo de energía. Aquí os damos alguna pauta.

No conviertas tu casa en un infierno

Gran parte de la energía utilizada en el hogar se gasta en calefacción. Un ambiente cálido es confortable pero un exceso de temperatura puede convertir una comida en un infierno y en un gasto inútil de energía. Regula los termostatos a temperaturas moderadas. Es mejor graduar la calefacción a una temperatura de confort, 19 o 20ºC ya son suficientes, que encenderla muy fuerte y luego apagarla. Por cada grado de más, el consumo de energía se incrementa en un 3%. Limítate a poner la calefacción solo durante unas horas y en las salas donde esté gente. No tapes los radiadores con muebles o piezas de ropa. Por la noche baja la temperatura y mantén cerradas las puertas y las ventanas. No olvides de ventilar las habitaciones dos o tres veces al día.

 

Más luz no significa más amor

Más luz no significa más amor. Apaga las luces cuando salgas de casa o cuando vayas a la cama. Si eres olvidadizo, prueba utilizar un temporizador para que se apaguen automáticamente. Coloca reguladores de intensidad luminosa de tipo electrónico, ahorrará energía. Limpia las lámparas y las pantallas, aumentará la luminosidad del espacio. Si aun así quieres utilizar luces, la mejor alternativa es utilizar LEDs, el proyecto http://www.premiumlight.eu/index.php?page=spain te ayudará a decidir cuál utilizar.